Argentina lentamente demuestra su evolución en el sector funerario, la importancia de seguir compitiendo en el mercado lleva a personas a informarse y capacitarse por ejemplo en algo tan novedoso como es la tanatopraxia y la tanatoestética.
Curiosamente en forma paralela existen varias personas ajenas al rubro mortuorio que desean incursionar en este como una posible salida laboral.
Es importante informar que en todo el territorio argentino hasta el momento no existe una ley a nivel provincial o nacional que legisle y o regularice la desinfección y preservación de los fallecidos con fines funerarios como así también la formación del personal que efectúe tal labor.
Podemos decir que la tanatopraxia es un oficio regularizado a conciencia por cada practicante según el nivel de capacitación que posea.
Cada tanatopraxista o personal funerario es responsable directo de sus actos y es falta de ética profesional enmascarar su labor utilizando términos o medios que no son propios del servicio de pompas fúnebres como también publicar información sin sustento técnico o legal.